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GL La Verdad Radio 1270 AM

Palabras de vida

Por:   Karl Fick 28 de enero de 2018

¿Qué hacer con los criticones?

Pensamiento clave:
“Por lo tanto, no te molestes en corregir a los burlones (criticones); solo ganarás su odio. En cambio, corrige a los sabios y te amarán”. Proverbios 9:8

En el manual de vida, la Biblia, Dios nos dejó suficientes instrucciones para vivir mejor y encontrar el camino de regreso a la eternidad. Ciertamente uno de los aspectos importantes que nos traen ansiedad y nos “roban” la felicidad es el manejo de relaciones, sobre todo aquellas que tienen que ver con seres queridos o importantes en nuestro diario vivir.
El cónyuge, algún hijo, un amigo, vecino o compañero de trabajo. Un aspecto importante de la felicidad es tener relaciones felices pero esto a veces se complica cuando hay defectos de carácter que traen toxicidad a la relación. Para esta edición quiero compartirles la reflexión de un buen amigo mío sobre qué hacer con los escarnecedores, criticones, burlones o insolentes.
¿Qué hacer con el hijo rebelde que no respeta a los padres y menosprecia sus consejos? ¿Cómo comenzar una conversación con alguien que no quiere oír? ¿Qué tipo de ayuda se le puede dar a un escarnecedor?
El consejo bíblico de hoy es contundente: “No lo reprendas”. “Déjalo seguir su camino”. Pero, ¿no dice la Biblia que Dios está siempre llamando y esperando el regreso del hijo rebelde?
La razón por la cual Salomón aconseja no reprender al escarnecedor, es que el escarnecedor perdió la noción de lo que está bien y lo que está mal. El verbo reprender, yakai en hebreo, da la idea de un juicio de valores. Literalmente, Salomón está afirmando: “No le digan al escarnecedor qué está bien y qué está mal”, porque no tiene ya la capacidad para distinguir entre el bien y el mal. ¿Cómo puede un hombre que perdió el paladar saber qué es dulce de los que es salado?
Llega a un punto en el que ayudar al escarnecedor solo causa problemas. La persona no quiere oír y reacciona con agresividad o indiferencia. En esos casos el mejor camino es la oración. La oración nunca falla. Mientras tú oras, Dios continúa trabajando en el corazón del pecador impenitente.
Un día, Jesús dijo: “No des lo santo a los perros, ni echéis vuestras perlas delante de los cerdos, no sea que los pisoteen, y se vuelvan y os despedacen”. Mateo 7:6 . Jesús estaba afirmando el consejo de Salomón. Insistir en ayudar a alguien que no quiere ser ayudado, es correr el riesgo de acabar lastimado. Todos salen perdiendo.
¿Qué se puede hacer por el ser amado que no quiere oír consejos? Apenas amarlo. Mostrarle que tu estaás de su lado. Puede no concordar con tu manera de pensar y actuar, pero tú estás presente listo para extenderle la mano en la hora que lo necesite.
Amar en silencio es la mejor manera de conquistar un corazón rebelde. Nadie resiste al argumento del amor. Las palabras hacen mucho ruido y dicen poca cosa. El amor es como la espada afilada que penetra el alma.

Haz del día de hoy un día de amor y comprensión. Haz de este día también un día de oración intercesora. Pon delante de Dios el nombre de alguna persona que amas y que no se deja ayudar, pero no olvides el consejo; “No te molestes en corregir a los burlones (criticones); solo ganarás su odio. En cambio, corrige a los sabios y te amarán”.
Colaboración especial de Alejandro Bullón

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