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Historia de Domingo

Por:   Raúl Ruiz 17 de febrero de 2018

Cuando la inspiración no es suficiente

 

El periódico de Singapur “The Straites Times” (“El Tiempo del Estrecho” en español) fue el que quizás mejor describió el logro del esquiador mexicano Germán Madrazo.

“Podría ser la imagen definitoria de los Juegos Olímpicos de Pyeongchang”, sintetizó el diario al hablar del arribo, en último lugar (el 116 de 116), a la meta del mexicano.

“… Heroicamente esquiando hasta la línea, orgullosamente blandiendo la bandera de su país y sonriendo jubilosamente…”, describió el diario oriental, uno de los más importantes del mundo, la hazaña del mexicano.

Lo que diga “The Straites Times” es una garantía:

Desde hace varios años, con el arrebatado arribo de las redes sociales, se propusieron publicar solo verdades.

De hecho cuentan con un “Buscador de Mentiras”, que busca brindarles a sus lectores la certeza de sus contenidos.

El diario, el de mayor tiraje de ese País que es una isla, pero sobre todo es considerado el más próspero (y más caro) de todo el Mundo, pertenece a un consorcio de medios llamado “Singapore Press Holdings Limited”, que igual publica ese medio que The

Business Times, The New Paper, Berita Harian, My Paper, Lianhe Zaobao y otros.

La hazaña de Germán Madrazo fue por una sencilla razón: Apenas en Enero del 2017, cuando tenía 43 años, e inspirado en la historia del peruano Roberto Carcelen, otro esquiador que logró finalizar una prueba en los Juegos Olímpicos Invernales de Sochi, en Rusia, pese a contar con dos costillas rotas y un muslo desgarrado, el mexicano decidió aventurarse y competir en los siguientes Juegos, los de Corea del Sur.

Sin embargo, tenía varios y serios problemas: No tenía dinero, nunca había esquiado y contaba con 43 años de edad, es decir, era un veterano para iniciar un deporte de tan alto rendimiento.

Ello no le importó y ese casado y orgullos padre de trillizos, apoyado siempre por su esposa, vendió sus bicicletas de montaña, lo más preciado que tenía para fondearse un entrenamiento que lo llevó a varios países, sobre todo europeos.

Ahora recuerda con mucha claridad que fue en Islandia, en compañía de otros dos colegas de países subdesarrollados, donde aprendió a patinar sobre hielo y dominó lo que ahora sabe.

Siempre supo que sus posibilidades eran mínimas, sobre todo cuando estaba aplicando para contar con el tiempo necesario para participar en una prueba como el esquí libre de 15 kilómetros.

En esa prueba estaba como fuerte favorito desde el inicio un sueco llamado Darío

Cologna, pero mejor conocido como “Súper Darío”, un auténtico de ese tipo de pruebas.

Hasta esta semana el europeo llevaba conseguidas tres medallas de oro, una de cada uno de los deportes en que había participado y se encaminaba a obtener al menos 5 de acuerdo con sus propios planes.

El propio “Súper Darío” ha iniciado su declive generacional para este tipo de deportes: Tiene 32 años, contra los 44 ahora de Germán.

Una notable diferencia.

Pero eso no amilanó a Germán quien se preparó y alistó para la prueba.

Llego en último lugar, a 25 minutos del ganador, quien lo esperó en la meta para abrazarlo y felicitarlo.

Fue emotivo.

Pero más emotivo fue el encuentro con dos de sus amigos.

Pita Taufatofua, de un lejano y misterioso país africano llamado Tonga, y quien se hizo famoso en la inauguración de los juegos por desfilar con el torso desnudo (a pesar de las inclemencias climáticas) y el marroquí Samir Azzimani levantaron en hombos al mexicano como una señal de reconocimiento.

Pita y Samir también fueron de los coleros: El primero arribó en el sitio 114 y el marrqouí en el 111.

Como buenos mexicanos, su festejo fue más jubiloso que el del gran ganador.

En su cuenta de twitter, el propio Germán se auto describe y con ello permite dilucidar algunas de las razones de su optimismo ante la ida y las competencias deportivas:

“… Mexicano, nadador, corredor, triatleta, esquiador nórdico, contador, fotógrafo. Viajero incansable, casado, amiguero, amante del café y muy chambeador”, dice sobre sí mismo uno de los cuatro atletas mexicanos que se enlistó para competir en esos Juegos Olímpicos que no son tan ajenos.

La estampa emotiva

Como en todos los Juego Olímpicos, y el de Invierno no es la excepción, siempre hay quien de la nota y simbolice la estampa emotiva.

Es probable, como lo dijo “The Straites Times”, que esa sea la de Germán Madrazo, el mexicano que ha cerrado su participación con un enjundioso mensaje:

“Quiero que sepan que no importa si tienes 43 años, si naciste en México o si no tienes dinero para practicar un deporte. Si quieres hacerlo, puedes hacerlo …"

Si Vince Lomardi, el legendario entrenador de Futbol Americano, y una de las figuras más emblemáticas del triunfo deportivo, viviera quizás no coincidiría del todo con Germán.

La frase más conocida del italo-americano que se convirtió en leyenda por sus triunfos y ruda disciplina en los entrenamientos del futbol americano de Estados Unidos sostiene que:

“Ganar no es todo, es lo único”.

Sin embargo, el propio Lombardi acuñó otra, quizás más inspiradora, que pocos conocen, abrumados por la prisa de triunfar:

“…Mídete con los grandes y serás un grande”.

Y Germán, el mexicano que ha triunfado en su optimismo, vaya que lo hizo.

La lección

Este gesto, que ganó los reflectores por la dimensión de la justa deportiva de la que se trata, no puede pasar desapercibido.

Sin embargo, no podemos seguir viviendo de la anécdota, triunfo o esfuerzo individual si queremos convertirnos en referencia en cualquier disciplina que nos represente como País.

La historia de Germán se repite a lo largo y ancho de la República mostrándonos el enorme talento con el que contamos.

Pero si ello no tiene un cauce institucional, con una política pública que le de forma y trace rumbo, terminará como esta inspiradora historia siendo, nada más, la portada de uno de los mejores diarios del Mundo, en un País de Primer Mundo, con ciudadanos innovadores, pero donde se lean historias de ciudadanos de Tercer Mundo.

¡Felicidades a Germán por abrirnos los ojos, una vez más, a la urgente necesidad del cambio.

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“Quiero que sepan que no importa si tienes 43 años, si naciste en México o si no tienes dinero para practicar un deporte. Si quieres hacerlo, puedes hacerlo …" Germán Madrazo, representante de México en los Juegos Olímpicos de Corea del Sur

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