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Historia de Domingo

Por:   Raúl Ruiz 24 de marzo de 2018

Tiempo de desconectarse

 

Por Raúl Ruiz
En Sonora, casi todos tienen una cuenta de Facebook.

El nivel de penetración de esta red social en la entidad es impresionante:

De los 2.8 millones de habitantes que se calcula ya residen en el Estado, 1.9 millones, es decir, el 60.7% cuenta con una cuenta en esa red social.

Son cifras al cierre del 2017, por lo que es de esperarse que la cantidad haya subido un poco más dada la tendencia que tiene el comportamiento de consumo de los usuarios de internet.

Enseguida del “Face”, como coloquialmente se le conoce a esta red, los sonorenses usan también la aplicación de WhatsApp como la segunda vía de comunicación más frecuente.

Es curioso, y contra todo lo que pudiera suponerse, la segunda red social más utilizada es Instagram con 490 mil usuarios en Sonora, mientras que Twitter acumula 257 mil, una cifra realmente más pequeña que las otras.

Ello habla de la adicción que los sonorenses tenemos en el uso de las redes sociales.

Favorece ello el alto nivel de conectividad, el más alto en materia de internet.

Sonora es el primer lugar en el País como entidad federativa con mayor índice de usuarios de internet en casa: El 87.4% de los sonorenses cuentan con acceso a la red.

Eso nos da el liderato y nos coloca por encima de Baja California, que cuenta con el 86% de penetración y Sinaloa, con el 85.6%.

Las tres entidades, casualmente del Noroeste de México superan de forma sobrada a la media nacional que es de 73.6%.

Este uso indiscriminado a las redes tiene sus efectos, pues cambia patrones de conducta social, en algunos casos para bien y en otros para mal.

 

Los cambios de comportamiento 

Algo tienen las redes, y en especial “El Face” que nos han vuelto comunicativos: Usted conoce cientos de familiares y amigos que antes no hablaban ni con su sombra y hoy se han vuelto desesperados difusores de su vida personal.

Sus actividades diarias, sus opiniones sobre tal o cual cosa, además de sus hábitos diarios, gustos culinarios, triunfos y fracasos son registrados, a veces casi minuto a minuto en la red.

Quienes eran serios ahora tienen una vía de escape de sus emociones.

Quienes ya eran de por si extrovertidos han encontrado en esa herramienta, su principal aliada para terminar de proyectarse.

Ello ha inundado de información esa red social que, de la noche a la mañana se ha convertido en una fuerte de información (generalmente no precisa ni confiable) de quienes la consultan.

Hay muchos ejemplos que lo confirman: El viernes, en Guaymas, se llevó a cabo un encuentro deportivo entre maestros pertenecientes a la Sección 54 del SNTE.

Ahí llegaron de todo el estado delegaciones que compitieron en basquetbol y voleibol.

Cuando le pregunté a uno de los entrenadores y a una maestra jugadora de la delegación de Agua Prieta quién podía ayudarme con resultados y fotos me contestó de manera muy segura y contundente: “Todo está en el Face”, resumió.

Pero como muchos suponen que es así, se han volcado a la red y le han otorgado sus datos personales a los propietarios del “Face”: Para registrarse uno debe proporcionar un perfil más o menos completo que incluye los datos personales más importantes.

Con ello la red lo clasifica a uno como usuario en automático y lo coloca en una casilla con su perfil.

Luego, cuando alguien quiere anunciarse en ella, pide los perfiles y a ellos les llega el anuncio.

Por todo ello “el Face” cobra y lo hace muy bien.

Ese es su negocio.

Usted, sin quererlo, y muchas veces sin saberlo, es parte de un gigante banco de datos que se emplea para impactar hábitos de consumo o de difundir propaganda, de todos los tipos, hasta política.

Muchos no lo sabían, pero la última semana se ha destapado un escándalo que involucra a “el Face”:

Una empresa inglesa llamada Cambridge Analytica confesó que utilizó 50 millones de los usuarios de facebook, con nombre y apellido, para impactar con mensajes políticos, las elecciones en Estados Unidos.

Eso destapó uno de los temas más delicados en el uso de los datos en el espacio digital: La confidenciabilidad de los usuarios.

El anunció del hecho desplomó las acciones de la red social en el mercado de Valores de Nueva York, donde cotiza.

En dos días la acción perdió casi 10% de su valor y detonó la peor crisis interna de la compañía.

El presidente de la firma, Marck Zuckeberg, debió salir a declarar que se habían cometido errores y se reforzarían las medidas de seguridad para el cuidado de los datos.

El uso de Cambridge Analytica de la información le habría permitido generar un modelo informático para inducir la votación e identificar a opositores de tales o cuales candidatos.

En el caso de Estados Unidos la primera utilización debió haber sido en las pasadas elecciones de Estados Unidos, y los operadores fueron ciudadanos rusos, por lo que ahora se conoce como la “trama Rusa”.

El caso es que los hechos han metido en un fuerte estrés a la firma y han confirmado que esa inocencia con la que uno actúa al registrarse en cualquiera de las redes sociales es mejor que vaya perdiendo su candidez.

Todo lo que usted le ha confesado y le comparte al “Face” cada día puede formar parte ya de un grupo selecto de potenciales votantes, consumidores, por pensarlo positivo.

Pro también puede ser parte de perfiles construidos por grupos criminales que, como su negocio lo exija, le darán el uso que consideren adecuado.

 

La alerta 

Quien fuera uno de los más altos ejecutivos de Facebook, el hindú Chamath Palihapitiya, se ha convertido en uno de sus principales críticos, pues considera que ha tenido efectos negativos.

“Está desgarrando el tejido social”, advirtió en una conferencia que ofreció en la Universidad de Stanford en el 2015, el ex Vicepresidente de Crecimiento de Usuarios de esa empresa.

Su preocupación se enfocaba en lo social porque, sostiene, que “el Face” está erosionando las bases fundamentales de cómo las personas se comportan ante sí y entre ellas.

Y dijo algo  con lo que todos los usuarios nos hemos empezado a identificar: “… Las interacciones humanas se están limitando a corazones y pulgares hacia arriba…”.

No dijo ninguna mentira.

Quizá es hora de hacer un receso en las redes sociales y en general en los medios digitales y, a propósito de las vacaciones de Semana Mayor, salgamos a disfrutar de la vida verdadera.

 

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“… Los ciclos de retroalimentación a corto plazo impulsados por la dopamina que hemos creado están destruyendo el funcionamiento de la sociedad. Sin discursos civiles, sin cooperación, con desinformación, con falsedad …”

 

Chamath Palihapitiya, Ex Vicepresidente de Crecimiento de Usuarios de Facebook entre 2007 y 2011

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