Print this page

Historia de Domingo

Por:   Raúl Ruiz 30 de junio de 2018

Los que deciden hoy

Por Raúl Ruiz

 

Hoy toca ir a votar.

La obligación cívica de cada tres años llega este domingo.

Esta ocasión es especial porque se trata de una elección concurrente, lo que significa que hay una coincidencia con la elección para elegir casi todo, excepto a un nuevo Gobernador.

Hoy se vota para elegir a Presidente de la República, senador, diputado federal, diputado local, Presidente Municipal, regidores y síndico.

Se trata de una elección histórica, por lo que puede representar a la hora de elegir al nuevo Presidente de la República y que sea un personaje de izquierda, con toques de socialdemócrata y populista quien gane la elección en el caso de la competencia por la silla de Los Pinos.

Hasta el cierre de este proceso, a las 00:00 horas del miércoles pasado, Andrés Manuel López Obrador, quien fue priista, después perredista y luego fundó su propio partido para buscar, por tercera ocasión, la Presidencia, llevaba la ventaja y se perfilaba como sucesor del priista Enrique Peña Nieto.

Ello significaría, de concretarse, que tendremos en la silla presidencial al primer perfil de izquierda, moderada, pero de izquierda al fin, guiando el destino de este País. 

 

Los que eligen

Lo curioso de la elección que hoy atestiguaremos es que la definición la pueden hacer, por lo que representan en número e influencia, dos de los principales grupos poblacionales que integran el padrón electoral: Los jóvenes y los adultos mayores-personas de la tercera edad.

En la pirámide poblacional, ambos grupos forman los polos opuestos.

Sin embargo, es ahí donde radican y se asientan los mayores núcleos de votos potenciales:

Los jóvenes de entre los 18 y 34 años representan 35.3 millones de los potenciales votantes incluidos en el Padrón Electoral.

Esto es el 39% de los votos totales.

 

El rol de los “ancianos”

El otro polo de votantes lo tienen los adultos mayores:

Entre los 55 años en adelante los votantes potenciales del Padrón Electoral ascienden a 20.7 millones de personas, es decir, el 23.2% de los votantes totales.

Recordemos que el Padrón Electoral es de 89.3 millones de mexicanos en condiciones de participar con su voto.

Es la cifra más grande en la historia de México.

 

¿Cómo hacer que participen? 

Sin embargo, a pesar de representar casi el 40% del total de los votos potenciales, los jóvenes y los no tan jóvenes que están en esa banda de los 18 a los 35 años, casi no participan.

Al menos no lo han hecho de manera copiosa y decisiva en las últimas dos elecciones presidenciales: Ni Felipe Calderón ni Enrique Peña Nieto lograron cautivar a los jóvenes y llevarlos a las urnas.

El último que lo logró y obtuvo su recompensa con un triunfo aplastante fue Vicente Fox, una de las últimas revelaciones de la política mexicana.

Fox terminó decepcionando en su mandato, pero de que sedujo con su esperanza de cambio a los mexicanos, de eso no hay duda.

Pero en esta elección que concluye este domingo 1 de julio no se percibe un ambiente de gran participación de jóvenes.

Más bien se percibe que la definición recaerá, de acuerdo con lo que reflejan las encuestas, estudios de opinión y análisis del mercado electoral, en el sector de los “Adultos Mayores”.

Esa franja de 23.2% de potenciales votantes que equivalen a alrededor de 21 millones de votos representa, de hecho, la mayor fuerza electoral de López Obrador.

Ese mercado electoral lo ha seguido durante los últimos 12 años como su apóstol e icono de su lucha electoral y encontrará en esta elección su culminación de la lucha.

El pronóstico es que ellos, más que los jóvenes, son los que encaminarán a López Obrador a su objetivo.

 

Los “medios”, pulverizados 

Es curioso, pero el tercer segmento de votantes, ese que integran los alrededor de 33.3 millones que están en la franja media, con edades que oscilan entre los 35 y 54 años, son numerosos, pero no han logrado consolidar un bloque que incline balanzas.

 

El voto antisistema 

Lo que sí es cierto es que, en un ambiente de tantos problemas en nuestras comunidades, el ser oposición o crítico al sistema se ha convertido en uno de los deportes nacionales.

Ello, sin embargo, no se ha terminado de traducir en una participación activa a la hora de votar.

Eso no tiene por qué cambiar ahora.

Eso tiene una sencilla explicación: El propio sistema electoral representa a esa regla que, sobre todo los jóvenes, esa poderosa fragata en la que viaja el 40% de los potenciales votantes, rechaza en su afán de ponerse contra el Mundo.

Por ello veremos en estas elecciones cada vez más personas de la llamada “Tercera Edad” o “Adultos Mayores” haciendo hoy cola para ir a votar.

Ellos quieren darse un último y trascendente gusto: Darle a su generación un gobierno de izquierda, o con fuertes matices de izquierda.

En su vida, ellos fueron capaces de darle un “desarrollo estabilizador” en su último tramo de vida a su comunidad, pero no han logrado el desarrollo creciente e igualdad que ahora los amenaza con marcar de por vida.

Creen que encontrarán en la esperanza de izquierda esa meta no alcanzada.

Ojalá y no se equivoquen.

 

****

Los polos mayoritarios 

La estructura del votante mexicano por edades es la siguiente: 

Rangos de edad                    Millones

 

  • 18-24 años 6 millones
  • 25-29 años 06 millones
  • 30-34 años 7 millones
  • 35-39 años 1 millones
  • 40-44 años 8 millones
  • 45-49 años 0 millones
  • 50-54 años 3 millones
  • 55-59 años 8 millones
  • 60-64 años 4-6 millones
  • 65 y más 3 millones

 

Total                                       89.3 millones

 

Fuente: INE.

 

****

 FRASE TESTIMONIAL 

“…(López Obrador) A mí no me cae bien. No es una persona por la que vaya a votar. Ha creado un Frankenstein hecho de partes, de pedazos más o menos pegoteados y no se sabe muy bien cuál de esos pedazos va a prevalecer sobre el siguiente. No se sabe si van a prevalecer los moderados de su equipo o los duros, que son quienes pueden poner gente en la calle. No estoy seguro de que tener a un ejército de muchachos que van a recibir una mesada sea una muy buena idea. Ya se trata de ver y entender que esos muchachos estarán dispuestos a cualquier cosa para mantener su salario. Me da mucha pena que un personaje así se haya alzado con la representatividad de la izquierda. Eso me parece triste….”;  Guillemo Sheridan, escritor y uno de los que mejor ha descrito el actual momento político.

Notas relacionadas