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Historia de Domingo

Por:   Raúl Ruiz 11 de agosto de 2018

‘No soy un niño genio, 
                  soy un niño feliz’

Por Raúl Ruiz

 

En el 2016, cuando apenas tenía 10 años, Carlos Antonio Santamaría Díaz visitó la Cámara de Diputados.

Fue invitado en reconocimiento a sus resultados académicos.

Era uno de los estudiantes más sobresalientes del País y, después de haber sido premiado como “Niño Diputado” se ganó el privilegio de conocer las instalaciones de la Legislatura.

Estando ahí, los diputados federales le dijeron que si le gustaría ser diputado.

La respuesta les sorprendió:

“No, yo no quiero ser como ustedes, yo quiero ser científico”, les contestó quien algo ya les conocía.

Ahora, ese menor que tiene muy claro su objetivo en la vida se ha convertido en el estudiante más joven en ingresar, ya con 12 años de edad, a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la universidad pública más importante del País.

Pero además, en esa caja de sorpresas en que se ha convertido su vida para los demás, el menor ha elegido una de las carreras consideradas más difíciles que ofrece esa institución educativa:

Física Biomédica, que es una de las más nuevas y en donde la física y las matemáticas son el corazón de los contenidos curriculares.

Nada fácil.
 

La perseverancia de los padres

El hecho histórico que le toca ahora vivir a Carlos Antonio no podría explicarse sin el apoyo de sus padres, Arcelia Díaz y Fabián Santamaría, quienes vivían en Cuernavaca y se han mudado a la Ciudad de México luego del ingreso de su hijo a la UNAM.

Voraz en la lectura y la capacidad de absorción de conocimientos, Carlos Antonio se convirtió de pronto en un “niño problema” en la primaria.

Su habilidad para aprender lo hacía aburrirse y retar a los profesores.

“El principal problema son los maestros, que quieren demostrarte que no puedes y cuando les demuestras que sí, se enojan”, refiere en una de las muchas entrevistas que ahora ha ofrecido a medios de comunicación que lo buscan para conocer su historia.

Por eso, sus padres, ya universitarios y sabedores de su capacidad, le pidieron a la Facultad de Ciencias de la UNAM que lo evaluara en los conocimientos de Secundaria y Preparatoria.

El objetivo era demostrarles que estaba calificado para ingresar a la Universidad.

“La mayor dificultad para llegar a las aulas de la Facultad de Ciencias fue para mis papás, quienes tuvieron que convencer a las personas de que me dejaran hacer los exámenes de secundaria y bachillerato, porque decían que seguramente era puro cuento”, rememora el ahora puma universitario.

Pero lo hizo y convenció.

Pero el gran reto fue, después, el examen de admisión que fue muy duro.

“Trae Cálculo, y yo todavía no me metía muy bien a integrales, entonces, de las 15 preguntas que saqué mal seguramente fue una de ahí, pero ahora he estudiado más”, confesó el llamado "Niño Genio" cuando explicaba como grande esa aventura.

Y es que el requisito del examen presentado en la Facultad de Química le exigía 103 aciertos mínimos de 118 totales.

Esa noche en que se liberarían los resultados por Internet todavía la tienen fresca:

La más nerviosa fue su mamá y él, ante la imposibilidad de saber si había logrado ingresar a la licenciatura, sólo daba vueltas alrededor de la mesa.

Platica los detalles:

“Estaba difícil porque en los exámenes diagnóstico en uno había sacado menos de 100 y en otro 102, y ahora obtuve 105 aciertos y fui aceptado. Nos reímos y mi mamá hasta gritó. Le marcamos a todos: a mis abuelos, a mis tíos, hasta a un primo que está en Japón”, recuerda todavía jubiloso.

Claro que había motivos para celebrar, presumir y sentirse orgulloso.

Después su vida se ha convertido en una montaña rusa de emociones: Como una celebridad es entrevistado, recibe felicitaciones, encabeza conferencias de prensa, se ha convertido en un gran opinador de temas que para un menor de su edad, suenan hasta extraños?

Pero sobre todo sueña:

Quiere ser científico para un solo gran objetivo: Reconstruir una célula desde cero para poder curar enfermedades que hasta ahora no ha sido imposible hacerlo. 

Pero si hay una frase que quizás explique mejor lo que Carlos Antonio es fue la respuesta que dio cuando le preguntaron si era un "Niño Genio":

"No soy un 'Niño Genio', soy un Niño Feliz".

La respuesta ilustra su sentir y actitud hacia la vida.

Quizás si logramos que todos los niños puedan ser felices, quizás despertemos en ellos el genio que llevan dentro y desplieguen entonces el talento que esconden y se guardan.

Hay muchos ejemplos de lo transformador que resulta eso cuando ocurre.

Carlos Antonio, que cumple mañana una semana de mezclarse con compañeros de clase que le llevan al menos 6 años de edad, sino es que más, es uno de esos claros ejemplos.

 

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FRASES TESTIMONALES

 

La gran meta:

"...Lo que quiero conseguir como científico es reconstruir una célula desde cero para poder curar enfermedades que hasta ahora no tienen cura..." 

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Padres perseverantes:

“La mayor dificultad para llegar a la universidad fue que mis papás convencieran a las personas de que me dejaran hacer los exámenes de secundaria y bachillerato, porque decían que seguramente era puro cuento. Mis padres han hecho más que yo, ellos han preparado todo, y yo sólo estudio y apruebo los exámenes, pongo la última pizca para pasar a lo siguiente” 

***

 Mensaje a los políticos:

“... Yo no quiero ser como ustedes, yo quiero ser científico” 

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Un caso internacional:

En 1995 Michael Kearney, un estadounidense de 10 años, se graduó en Antropología por la Universidad de Alabama. Es la persona más joven del mundo en obtener un grado universitario.

 

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Sin barreras:

"Sólo quiero estudiar; si me cierran las puertas, me meteré por las ventanas”

 

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Las fuentes de su conocimiento: 

"También estudié por Internet, así he aprendido biología, cálculo, pero además hay que tener el apoyo de toda tu familia, lo más importante"

 

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Nuestra ignorancia

"Me impresiona que la ciencia rige nuestras vidas pero la mayoría de las personas lo ignoran o no están nada interesadas. No me cabe en la cabeza que tengan un teléfono y que su cámara funcione por el efecto fotoeléctrico, pero ignoren los descubrimientos de(Albert) Einstein, eso definitivamente me impresiona"

 

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Sabemos mucho, pero...

"Las personas sabemos mucho, mucho, mucho, pero a veces sabemos cosas que no tienen sentido" 

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Urge cambiar enseñanza:

"...Está caduco por la forma de enseñar; incluso los profesores empiezan a aburrirse de lo que enseñan. Lo que necesitamos es un sistema educativo que no sea sólo un flujo de profesores a los niños, que los alumnos no aprendan desde un remitente fijo, sino que ellos mismos descubran y entiendan las cosas".

 

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La nueva cara de la educación:

“...La escuela no debe ser una situación rígida (...) sino que sea un lugar en el que vayas a descubrir nuevas cosas"

 

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Las herramientas:

"La televisión y tal vez aún más el Internet, son las mejores herramientas, que por lo menos a mí me han acompañado durante toda la vida”.

 

Niño Genio

#Video Ya conoces a Carlos Antonio Santamaría Diaz, el #NiñoGenio que debutará como el primer estudiante de licenciatura de la UNAM Universidad Nacional Autónoma de México a sus 12 años. Mira el video donde ya habla de regeneración celuar #México

Publicado por Eureka Medios en Viernes, 3 de agosto de 2018

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