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Historia de Domingo

Por:   Raúl Ruiz 25 de agosto de 2018

El video que abolló
                 al osito Bimbo

Por Raúl Ruiz

Daniel Servitje Montull es un personaje inspirador.

Es un empresario mexicano sólido, no sólo en su formación profesional, sino valoral.

Creció en el seno de una familia católica abrevó de don Lorenzo Servitje Sendra, su padre, una formación empresarial exitosa que ha multiplicado.

No por nada Daniel ha sido incluido este año en el libro “Los que inspiran México” (Those Who Inspire), una rigurosa selección de personas que tienen esa virtud en todo el mundo elaborada por la agrupación civil que lleva ese nombre.

En ella se destaca su formación y habilidad para lograrlo.

Daniel encabeza ahora el Grupo Bimbo, del cual es Presidente y Director General.

Esta compañía, afamada entre los mexicanos, fue fundada por don Lorenzo y su hermano Roberto, además de Jaime Jorba, todos ellos descendientes de españoles.

Esta es una empresa que genera envidia (de la buena) para cualquier hombre de negocios:

En 70 años de vida no sólo han consolidado una marca poderosa, sino que ocupan a 121 mil trabajadores (una cifra que representa casi toda la población de Guaymas, para dimensionar su fuerza), sino que además ya acumulan presencia en 42 países en el Mundo.

Sus inversiones influyen y la opinión de sus directivos, ahora capitaneados por Daniel, son escuchadas y atendidas.

Un ejemplo lo ilustra:

El primero de los grandes capitanes de empresa en México que se pronunció a favor de Andrés Manuel López Obrador, el ahora Presidente Electo de México, tras conocerse el resultado electoral y su triunfo, fue Daniel, de Bimbo.

Luego de ello, en cascada, lo hicieron los demás.

Todo esto se ha logrado alrededor de la venta del pan:

Con una visión global, la empresa se convirtió en la dominante en el consumo nacional y luego, mediante propias expansiones, pero sobre todo con la compra de compañías similares en otros países, se consolidó como una de las más grandes en el Mundo.

La marca finca en su habilidad para los negocios para tener éxito, pero se ha construido, con congruencia y perseverancia de sus cabezas, una imagen de empresa comprometida socialmente, honesta y con un enfoque humanista hacia sus trabajadores y clientes.

Sin embargo, todo esto no pudo… ¡contra un video difundido en redes sociales!

En la grabación de 45 segundos se ve a un vendedor de Bimbo robando a un confundido anciano abarrotero en el Sur de México.

Apenas se difundió se había viralizado alcanzado 240 mil reproducciones, y junto con ello se viralizó la indignación ciudadana que cuestionó al vendedor y la empresa.

En el 2015, hace tres años, un video similar donde se veía a un vendedor de Marinela, una de las subsidiarias de Bimbo, robando producto de un supermercado pequeño, molestó pero no alcanzó los niveles del de esta semana.

El ingrediente del viejito y del exponencial crecimiento de la utilización de las redes sociales como herramienta de denuncia y desahogo de pasiones humanas las ha vuelto altamente constructivas… y destructivas.

Daniel, el mero mero de Bimbo, lo confirmó en carne propia.

De un perfil bajo, generalmente discreto, el Presidente de Bimbo ha tenido que ser quien salga a defender la marca de las millones de menciones negativas que la empresa y sus vendedores han acumulado tras la viralización del video del viejito esquilmado.

Por la misma vía, mediante un video, y durante 2 minutos con 55 segundos, Daniel ha tenido que salir a hablar de lo que es Bimbo y de cómo una mala actuación de un vendedor, que ya fue despedido, ha cuestionado el “Código de ética” y la “Política Global de Integridad” de la firma.

El intento por tratar de salir del paso a la crisis generada por el video fue cuidadosamente elaborado por un equipo de manejo para este tipo de situaciones: 

  • Reconoce el problema: “…Ha afectado la imagen que tienen de la empresa…” 
  • Se desmarca de la mala conducta: “…Este tipo de conductas indebidas no reflejan nuestras creencias y violan nuestro código de ética y nuestra política global de integridad…” 
  • Advierte a quien lo haga (sus vendedores): “…En Grupo Bimbo no ha habido, ni habrá espacio para la deshonestidad y el abuso de confianza: Quien viola las reglas, paga las consecuencias…”. 
  • Resalta valor clave: La confianza: “… Sabemos que la ética y la transparencia son la clave para crear relaciones estrechas y duraderas con los clientes y consumidores y así ganar su confianza…” 
  • Apapacha a los buenos: “…Nuestros vendedores son una fuerza de venta extraordinaria. Gente muy trabajadora que todos los días recorre las calles en todos y cada uno de nuestros mercados…”. 
  • Recuerda su esencia: “…Como líder de la empresa creo en un comportamiento ético que promueve un clima de labor de respeto, justicia, confianza y afecto y que busca inspirar a las personas a sentirse comprometidas y dar lo mejor de sí…” 
  • Anuncia acciones: “…A raíz de este incidente vamos a hacer una revisión profunda de nuestros procesos… para fortalecer los comportamientos íntegros en los distintos niveles. 
  • Y un fino remate amenazador: “…Es importante que tengamos claro que nuestros actos, tienen consecuencias…”. 

Sin duda, por la filosofía empresarial de la firma, Bimbo saldrá adelante y convertirá este traspié en una gran oportunidad.

En estas caídas y luego levantarse con más fuerza ha fincado gran parte de su grandeza.

Lo que al final del día todos debemos aprender de esto es el enorme poder destructivo de las redes sociales.

Son avasalladoras cuando no se le establecen límites o se documentan hechos fuera de contexto.

El caso ahora de las “Fake news” es un ejemplo claro de ello.

El osito Bimbo, ahora abollado por un video viral, va a tener que andarse con más cuidado.

 

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FRASE TESTIMONIAL 

“…Cuando se pierde la confianza vienen los problemas. Por eso en la familia como en la empresa, la comunicación y rendición de cuentas es primordial…”; Premisa de la filosofía de Grupo Bimbo, promovida por Daniel Servitje Motull, Presidente de la compañía.

VIDEO:

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