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Historia de Domingo

Por:   Raúl Ruiz 8 de septiembre de 2018

La Gran “C”

Por Raúl Ruiz


El lunes, Rachael Bland anunció su propia muerte.
En su cuenta de Twitter, la que más utilizaba, escribió:
“En palabras del legendario Frank Sinatra, me temo que ha llegado la hora, amigos. De repente me dicen que solo me quedan dos días. Es muy surreal. Muchas gracias por todo el apoyo que he recibido. Debs y Iozz continuarán con el podcast #youmebigc. Adiós amigos”, decía el mensaje escrito en esa red social.
Eso fue lo último que se supo de ella.
Y, tal y como lo había pronosticado, el miércoles murió.
Entonces, a su esposo, Steve Bland, le tocó confirmar su fallecimiento:
“Nuestra preciosa Rachael ha muerto en paz esta mañana rodeada de su familia más cercana. Estamos devastados pero ella habría querido que diera las gracias por todos los que se interesaron en su historia o enviado mensajes de apoyo. Nunca sabrán cuánto significaba para ella. Era una increíble profesional, una amorosa hija, hermana, tía, sobrina y, lo más importante para ella, una gran madre para su pequeño Freddie”.
Steve se refería a su esposa Rachael Bland, una presentadora de la prestigiada cadena de noticias inglesa BBC de Londres.
Y también se refería a su pequeño hijo Freddie, de apenas 3 años, en cuyo honor ella, en etapa terminal debido a un agresivo cáncer, escribía un libro.
Ella había sido diagnosticada el 2016 con cáncer de mama triple negativo y fue sometida a una mastectomía y a varias sesiones de quimioterapia.
Su historia podría ser como la de muchas personas afectadas por esta letal enfermedad, de no haber decidido iniciar un programa de radio que, con el tiempo, se convirtió en una referencia y de enorme audiencia en su natal Londres.
Rachael se convirtió entonces es una de las voces más reconocidas de la emisora Radio 5 de la BBC, al ser coanfitriona del programa “You, Me and the Big C” (“Tú, yo y la gran C”, donde C es igual a cáncer), al lado de Deborah James y Lauren Mahon, otras víctimas de cáncer cuando eran treintañeras.
Era de frecuencia semanal y en él el objetivo era romper los mitos sobre la enfermedad.
Para ello se abordaba la enfermedad de manera descarnada y directa.
Hablaban sobre la temida enfermedad desde la experiencia personal, con honestidad, mucho humor y una mirada sincera.
Rachael tenía, sin embargo, otra meta: Dejar un libro como legado para su adorado Freddie:
“…Sería una carta de amor para mi hermoso niño que espero que deje una huella de mí y de mi amor por él a su alrededor para siempre…”, decía en entrevistas.

Ayudar a los demás

Tras su muerte, la escritora y periodista inglesa Catherine Pepinster escribió un artículo en el periódico “The Guardian” que rescata el valor de la tarea de difusión iniciada por las tres conductoras del programa radial.
Rachael, recordó Pepinster, reunió coraje y energía para tratar de hacer que las vidas de otras personas con cáncer fueran más fáciles al hacer que se hablara más de la enfermedad.
Eso es importante, sobre todo porque para muchos enfermos de cáncer, es un momento difícil y aterrador.
Rachael y sus amigas les hicieron, a quienes las escuchaban, su vida más fácil.
Ahora que ella ha muerto vale la pena discutir sobre el cambio de perspectiva que debemos tener sobre una enfermedad que no detiene su arrollador paso segando vidas.

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Derrumbando mitos

Rachael y sus colegas Deborah James y Lauren Mahon ayudaron a derribar varios mitos sobre el cáncer:

• Mito 1: Siempre se te caerá el pelo
Un gran mito es que siempre pierdes el pelo. Depende de los medicamentos. Pero no todo el mundo que tiene cáncer está calvo.

• Mito 2: La gente joven no tiene cáncer

Los jóvenes se sienten invencibles, caminan por la vida como si fueran Superman o Superwoman. Nunca piensas que te va a pasar a ti.

• Mito 3: Todos los cánceres son iguales

Eso es falso: Hay tantos tipos y cada uno tiene sus propios nichos, sus cambios y sus mutaciones. Hay además distintos tratamientos, distintos tipos de quimioterapia y de inmunoterapia.

• Mito 4: Hay una cura pero se está ocultando de manera deliberada
Ese mito de que las grandes compañías farmacéuticas están escondiendo la cura para el cáncer porque no pueden sacarle rendimiento y no sé qué más, nadie se lo cree. Esto lo dicen sobre todo quienes nunca han tenido cáncer.

• Mito 5: El cáncer es una sentencia de muerte
Ahora la gente está empezando a darse cuenta de que el cáncer en fase 4 no es necesariamente terminal. En fase 4 puedes pasarte la vida entera y tener una buena vida, porque el cáncer incurable en fase 4 no es lo mismo que el cáncer terminal.

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