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GL La Verdad Radio 1270 AM

Desde Holanda

Por:   Dianeth Pérez Arreola 2 de octubre de 2017

Desde Holanda

Berlín en otoño

Dianeth Pérez Arreola
La capital alemana es el corazón de uno de los motores de Europa; una ciudad vibrante llena de contrastes, indispensable para quien quiere dar una probada del espíritu europeo.
Lo primero que piensa en uno al escuchar el nombre de esta ciudad, es en el famoso muro que dividía las dos Alemanias. Aunque solo queda una parte de él, su huella es visible a través de la ciudad. El asfalto de las calles muestra una cicatriz de ladrillos; es la ubicación que tenía el muro, y Berlín muestra orgulloso esta herida , que nos dice que es posible levantarse tras los horrores de la guerra.
¿Recuerdan al actor David Hasselhoff, de la serie “El auto fantástico?, pues resulta que también es cantante, y una canción en especial, “Looking for freedom” duró semanas ocupando los primeros lugares de popularidad en Alemania hace casi 30 años, por lo cual fue invitado a cantar la noche vieja de 1989 en la Puerta de Brandeburgo y sobre el mismo muro a las pocas semanas de haber caído.
La ciudad tiene mil 700 puentes, comparados con los 400 de Venecia, y cuenta con 180 kilómetros de aguas navegables, así que la experiencia de recorrer Berlín en barco es única. Ahora los árboles empiezan a tornarse rojos, amarillos y naranjas, y los paisajes náuticos en esta temporada del año son impresionantes.
He tenido la suerte de pasar en Berlín la fiesta nacional del Día de la Unidad Alemana, con conciertos en la puerta de Brandeburgo, puestos de comida y atracciones por toda la ciudad y un ambiente de fiesta casi sin pausa tras las celebraciones del famoso Oktoberfest, la fiesta popular más grande de Alemania.
La puerta de Branderburgo es impresionante. Es el monumento emblemático del país. Fue construida entre 1788 y 1791 y está coronada por una escultura de cobre de cinco metros de altura, que fue tomada por Napoleón como trofeo de guerra en 1806 y llevada a París, y después recuperada por los alemanes en 1814.
En estos días, el monumento tiene iluminación especial y a sus pies se erige un gran escenario para las presentaciones artísticas de la fiesta nacional. A espaldas del mismo, la gran avenida permanece cerrada y decenas de puestos de comida, bebida y venta de artículos diversos se ubican a los costados, y al final está la gran rueda de la fortuna que ofrece vistas impresionantes de Berlín.
El edificio del Parlamento alemán está recubierto por una impresionante cúpula de vidrio, que representa la transparencia con la que trabaja el gobierno. Unas cuantas palabras que calan hondo si pensamos en México. Desde ahí es posible ver los escaños que ocupan los legisladores y subrayan que cualquier persona puede asistir a las sesiones, pues todo el trabajo del gobierno es de puertas abiertas.
Las calles de Berlín se cubren de hojas, la altísima torre de la televisión se pierde en la niebla en los días lluviosos, la ciudad se prepara para otra de sus transformaciones con la llegada del invierno y sus famosos mercados de Navidad.

 

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