Print this page

Historia de Domingo

Por:   Raúl Ruiz 18 de noviembre de 2017

 

Cuando uno se va a morir

  

Manuel Medina Mora Escalante está entrenado para observar, no sólo para mirar.

Recuerdo que cuando ingresó al salón en el que se llevaría la Junta de Consejo Regional del Grupo Financiero Banamex en Tijuana, en el 2009, su mirada teleférica recorrió el salón, pero sobre todo a cada uno de los asistentes.

Pero lo más interesante era su actitud: Su habilidad para escuchar, anotar, observar y, muy escasamente opinar, sorprendieron a varios de los empresarios integrantes de ese influyente Consejo.

Deseos de conocer más de la mucha información que uno de los banqueros más poderosos de México e Iberoamérica tenía en su poder, los hombres de empresa se tuvieron que conformar con respuestas rápidas y precisas.

No era fácil sacarle más o lograr que se explayara en lo que compartía.

“Es estratégico”, intentó resumir Manuel Hernández, uno de los herederos del entonces poderoso Grupo Sendas, que igual operaba agencias distribuidoras de autos que el equipo de béisbol Águilas de Mexicali,y quien formó parte de ese Consejo.

A pesar de encabezar los consejos de administración de Grupo Banamex y del Grupo Financiero Banamex Accival impresionaba su sencillez y discreción.

Después, gracias a su habilidad profesional, fue nombrado Copresidente de Citygroup, el corporativo de la poderosa firma financiera estadounidense, y quien es considerado el banco más global del Mundo.

Ningún mexicano ha escalado tan alto en una institución bancaria de ese calibre.

Esa dedicación y trayectoria tuvo su recompensa:

Cada año recibía por esa tarea una compensación de 11 millones de dólares por año, que se sumaban a su ingreso mensual.

Nada despreciable.

Después, luego de 45 años de servicio, se anunció en el 2016 su salida de los importantes cargos.

Hubo muchas especulaciones por ello, sobre todo porque en esas fechas se puso al descubierto un mega fraude cometido por una empresa ligada al Gobierno Federal, Oceanografía, en el que el afectado era precisamente Banamex.

Ya no supimos de él y de su mirada teleférica.

…hasta este Lunes 13 de Noviembre cuando hizo pública una carta en el periódico capitalino Reforma, en la que anunciaba su inminente muerte.

En una carta que tituló “Reflexiones para una nueva y última etapa”, el personaje que egresó de la carrera de Licenciado en Administración de Empresas de la Universidad Iberoamericana y cursó después una Maestría en la Escuela de Negocios de la Universidad Stanford, en Estados Unidos, reveló que padece Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), cuyo origen se desconoce, que es neurológica y degenerativa y que produce, en un corto plazo, la muerte de quien la sufre.

De acuerdo con su propio trazo quizás  viva 2 años más.

La impactante información daba cuenta de que el hombre de la vista teleférica morirá pronto, pero que pretende dejar cuatro enseñanzas que, desde su punto de vista, son claves en su vida.

Su relato es triste, pero aleccionador:

En medio de su desgracia asume una actitud positiva.

Con una entereza admirable el mejor banquero mexicano informó a quienes lo leyeron que había tomado la decisión de enfrentar la enfermedad de la mejor manera posible:

No sobreviviendo a ella, sino decidiendo hacer lo que mejor le pareciera en esta última etapa de su existencia.

Pero antes de irse Don Manuel, el hombre que aprendió a escuchar y ofrecer respuestas cortas pero efectivas, quiso regalarnos cuatro enseñanzas.

Estas son las siguientes de manera resumida:

1.- Ver el mundo como es y no como uno quisiera: Este es el principio más importante, a su decir, para ser exitoso en nuestra vida personal y en el rol del liderazgo. Para ello, argumenta, debemos ser disciplinados y rodearnos de colaboradores honestos y valientes que nos digan cómo son las cosas.

2.-  No podemos predecir el futuro, pero lo podemos construir: Este es el principio para formular una visión, un propósito común y una estrategia que nos permita construir ese futuro, siempre rodeado de un gran equipo.

3.- En nuestras organizaciones dirigimos y actuamos a través de la cultura que forjamos: La cultura que refleja nuestros valores, requiere años para ser construida y empieza como todo lo que se enseña bien y perdura en el tiempo, con el ejemplo desde arriba.

4.- El éxito en la vida se mide por el impacto que tuvimos con las personas con las que interactuamos (nuestras familias, amigos, colegas y clientes): Esta visión se enriquece si a esas vidas les aportamos positivamente, las hicimos crecer, las enriquecimos.

El ejemplo de vida

Sin duda las aportaciones de Don Manuel son valiosas.

Me quedó con la última: Refleja el ejemplo, la consistencia en la vida para sembrar en otros, a veces sin pretenderlo, cambios en sus vidas.

“Enriquecerlas”, afirma el prestigioso banquero.

El hombre de la vista teleférica, el implacable banquero, nos ha dado ya, no sólo por su trayectoria profesional, sino por compartir su destino inmediato y su legado, una gran enseñanza de vida.

****

“…  A principio de año recibí un diagnóstico médico inesperado y, para mí, inimaginable. En lugar de un problema ortopédico, lo que me afectaba ya por más de un año, era una enfermedad neurológica, progresiva, que va extendiéndose a todos los músculos del cuerpo, conocida por las iniciales de su nombre técnico, ELA (Esclerosis Lateral Amiotrófica), y de la cual no se conoce su origen y no existe cura… Entendí entonces que mi vida entraba en una nueva etapa: la final, que me podría dar quizá un par de años más de vida…”

Manuel Medina Mora Escalante

****

Frases de vida

“… Aunque la vida nos trae estos giros inesperados que nos cambian la calidad y el tiempo de vida, no nos puede quitar el control de nuestra respuesta, de cómo decidimos vivir ese tiempo que nos queda…”

****

“… Esta enfermedad nos trae muchas bendiciones, nos da la oportunidad de vivir cercanamente el cariño y el apoyo de nuestra esposa y nuestros hijos, que en esta condición es fundamental para enfrentarla. Y también nos da tiempo para prepararnos, para trabajar en proyectos finales y, sobre todo, tiempo para gozar muchos momentos más con los que más queremos…” 

****

“… Estoy convencido que, a estas enfermedades terminales, no se les derrota sobreviviéndolas, pues eso es imposible. Se les derrota por la manera como vivimos, y por escoger concentrarnos en la vida y no en la enfermedad…”